Las materias de ciencias pueden resultar difíciles porque combinan vocabulario, procesos, diagramas y cálculos, todo a la vez. Un estudiante puede comprender las palabras pero no el proceso, o comprender el proceso pero perderse en el cálculo.
Es por eso que la tutoría científica funciona mejor cuando divide los temas en el tipo correcto de ayuda para ese problema exacto, en lugar de tratar todas las preguntas científicas de la misma manera.
