Los estudiantes a menudo tienen dificultades con un tema no porque sean incapaces, sino porque la explicación llegó demasiado rápido, usaron palabras desconocidas o se saltaron el puente entre la comprensión básica y la avanzada. Eso sucede en matemáticas, ciencias, escritura, idiomas y casi todas las materias importantes.
Un explicador de conceptos ayuda a ralentizar el tema y reconstruirlo en pasos más simples que el estudiante realmente pueda seguir.
