Muchos estudiantes pueden memorizar una fórmula sin saber cuándo usarla, o reconocer una gráfica sin ver cómo se conectan la ecuación y la forma. Esa brecha hace que las matemáticas parezcan más difíciles de lo necesario.
Un trazador gráfico o un asistente de fórmulas son útiles porque pueden hacer que esas relaciones sean más visibles y más fáciles de razonar.
