Gran parte de la fricción en la productividad no proviene de un gran proyecto de escritura. Proviene de docenas de tareas más pequeñas como responder mensajes, reescribir subtítulos, pulir currículums, mejorar la gramática, acortar borradores y traducir textos breves con mayor claridad.
Por eso son importantes las herramientas de escritura con IA. Pueden eliminar pequeños pero repetidos momentos de vacilación y ayudar a los usuarios a avanzar más rápido sin necesidad de que una página en blanco se convierta en un evento importante.
